En 1996, California se convirtió en el primer estado en legalizar el cannabis medicinal. Desde entonces, muchos estados han despenalizado o legalizado el cannabis tanto para uso medicinal como para adultos.
Estas políticas han producido muchos resultados positivos:
Pero también han introducido nuevos desafíos y consecuencias imprevistas.
En respuesta, la Drug Policy Alliance organizó una serie de grupos de debate para recopilar información de una amplia gama de expertos.
Los hallazgos del grupo focal Destacó diferentes áreas de éxito y desafíos para la política de la marihuana.
La política sobre la marihuana debería centrarse en la educación del consumidor. Debería restringir la comercialización y el diseño de productos dirigidos a poblaciones vulnerables, como los jóvenes. Los productos deberían tener etiquetas claras que resalten la potencia y las advertencias sanitarias. Las políticas también deberían promover la reducción de daños y ampliar las opciones de tratamiento.
La justicia exige romper el ciclo de criminalización, no cambiarle el nombre. Las políticas deberían centrarse en estrategias educativas y de salud pública para abordar los daños. Los estados donde la marihuana es legal deberían liberar a las personas encarceladas por delitos relacionados con la marihuana. Además, deberían ampliar la asistencia legal para quienes buscan clemencia o la eliminación de antecedentes penales.
La política sobre la marihuana debe garantizar que los sistemas de regulación sean justos. Apoyar a las pequeñas empresas con vías sencillas para obtener licencias y programas de desarrollo empresarial y laboral. La supervisión debe proteger contra los monopolios corporativos para garantizar una industria diversa y responsable.
La política sobre la marihuana debería reducir las barreras a la investigación y financiar estudios para orientar las regulaciones futuras. Estandarizar los informes y la recopilación de datos en todos los estados. Los programas de capacitación ayudan a garantizar la producción segura, el cumplimiento normativo y una evaluación significativa de las políticas a lo largo del tiempo.
El éxito a largo plazo de las políticas sobre la marihuana requiere compromiso político y participación de la comunidad. Los impuestos sobre la marihuana deberían invertirse en las comunidades perjudicadas por la prohibición, mediante programas como la capacitación laboral. Apoyar modelos alternativos de suministro. Eliminar las sanciones civiles contra los consumidores legales de marihuana.
La DPA agradece a todos los expertos de los grupos focales por compartir sus perspectivas sobre las lecciones aprendidas de la reforma de la marihuana. Sus reflexiones sobre los logros clave y los desafíos actuales seguirán siendo una guía importante.
La Drug Policy Alliance seguirá trabajando para abordar los impactos de la política sobre la marihuana y al mismo tiempo abogará por un camino sensato a seguir.
Lea nuestro informe: Reforma de la marihuana a nivel estatal: lecciones aprendidas y desafíos actuales