Tras años de pérdidas devastadoras, las tasas de mortalidad por sobredosis de drogas han disminuido drásticamente desde mediados de 2023, gracias a las intervenciones sanitarias y los servicios de prevención de sobredosis que se han basado en décadas de investigación financiada por el gobierno federal. Este progreso es esperanzador, pero frágil. El gobierno federal debería centrarse en fortalecer la investigación en salud pública y apoyar las soluciones sanitarias que salvan vidas.
Sin embargo, el presupuesto federal propuesto por la administración Trump para el año fiscal 2027 incluye recortes masivos de fondos para los Institutos Nacionales de Salud (NIH) que debilitarían gravemente nuestra infraestructura de salud pública y pondrían vidas en riesgo.
La investigación financiada por el gobierno federal a través de los NIH ha sido fundamental para analizar a quiénes estamos perdiendo a causa de la crisis de sobredosis, medir el impacto de las intervenciones políticas, identificar dónde se necesitan intervenciones e impulsar opciones de tratamiento eficaces para salvar vidas.
Los NIH han contado con un apoyo bipartidista de larga data. Mantener la financiación de los NIH es más crucial que nunca, y el Congreso debe mantenerse firme para defenderla.