En noviembre de 2025, el presidente Trump promulgó una ley que redefine el cáñamo según la legislación federal. Se espera que, cuando la ley entre en vigor en noviembre de 2026, penalice la mayoría de los productos de THC derivados del cáñamo que actualmente se encuentran en el mercado.
Prohibir y volver a criminalizar los productos de THC derivados del cáñamo no resolverá los problemas de salud pública más importantes relacionados con estos productos. Los próximos cambios en el estatus legal del cáñamo podrían empujar a los consumidores hacia mercados no regulados o ilícitos, donde los productos podrían ser menos seguros y transparentes.
El Congreso debería aprobar una ley que establezca un marco unificado que regule tanto el cáñamo como la marihuana y que dé prioridad a la salud pública, la seguridad de los productos, la educación del consumidor y la igualdad de oportunidades económicas.
Lea nuestras preguntas frecuentes sobre la política federal del cáñamo.